domingo, 9 de enero de 2011

LA LIEBRE Y LA TORTUGA

Miro y vuelvo a mirar... es raro como una cosa tan pequeña te pueda organizar la vida y estresarte tanto.  La dejo sobre mi mesa de luz; sobre ella se acumulan libros, revistas... y  una voz me dice que no puedo seguir postergando.

Suspiro resignada - "es hora" - tremendo paso para mí. Nunca tuve una. Pero entre la necesidad y la desesperación de terminar la carrera, hicieron que tenga una AGENDA!!!.

Abro la página de la Facultad, porque ya está subido el calendario para este año. Veo las materias que me falta, veo las mesas que tengo y comienza el juego de estrategia. Qué y cuándo rindo, qué curso, qué hago libre, qué voy a dejar para el año que viene. Después de varios días, tengo armado mi calendario (y puesto en mi agenda, para hacerlo más oficial) y comienzan las dudas... ¿no estaré siendo muy flexible conmigo misma, no podré exigirme más para aprobar más materias? Pienso en experiencias de años anteriores en donde quería hacer todo... y al final termine haciendo nada. 

No me puse objetivos imposibles, ni metas inalcanzables. Es la primera vez que arme un calendario posible, va a ser un año más que movido,  pero va hacer porque quiero  y no porque me agarre desprevenida. 

Siempre intenté ser la liebre y la tortuga siempre me pasó. Este año decidí ser la tortuga.

Crys...